Donde haya un árbol que plantar, plántalo tú. Donde haya un esfuerzo, que todos esquivan, acéptalo tú. Se tú el que apartó la piedra del camino, El odio entre los corazones, Las dificultades del problema.
Donde haya un árbol que plantar, plántalo tú. Donde haya un esfuerzo, que todos esquivan, acéptalo tú. Se tú el que apartó la piedra del camino, El odio entre los corazones, Las dificultades del problema.
Dios tiene misericordia de ti desde el amanecer hasta el anochecer y eso no depende de ti, ni por que tú le hayas dicho “Señor ten misericordia de mí en este día” simplemente es porque El quiere.
¿Qué estamos construyendo en los caminos de nuestras vidas? ¿Prisiones o libertad? ¿Bendiciones o maldiciones? ¿Obras de alegría o de tristeza? ¿Vida eterna o muerte eterna?
¿Cómo podrías hoy encontrar un poco de esta “felicidad” y hacer la vida de alguien mejor, con más “alegría de ser vivida”? ¡Adelante, levántate y haz lo que sea necesario! Cerca de ti puede haber un amigo que necesita de tu hombro, consuelo, o quizás un poco de tu alegría y compañía.
1 de Samuel 15:22 “Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros.”
Tremenda la cantidad de veces que Dios nos alienta en su Palabra. Incluso las veces que nos anima con la frase “no temas”, una para cada dia!! A nuestro Papá no se le escapa nada! Quiero compartirte esta lista para que te anime cada día que no veas el sol. Es de esas que quisiera tener en el espejo del baño para verla cada mañana al despertar.
Me puse a pensar de lo genial que fuera si hubiera una escuela para aprender como mover montañas. Te imaginas? Eso si me gustaría! No tener que escalar una montaña, sino simplemente moverla. No solamente me gustaría hacerlo con las montañas físicas, sino que genial fuera poder hacerlo con las montañas de la vida.
Hoy tú y yo hemos de razonar de un modo sencillo: Mejor es la fe que la incredulidad. La oscuridad es la misma para el creyente y para el agnóstico, pero la luz a todos se ofrece. Muchos no se enfrentan a la realidad trascendente del futuro por comodidad, miedo o pereza. Otros por soberbia.
¡Busca ser lleno del Espíritu Santo! Vuelve a poner tu atención en lo más valioso. No podrás continuar mucho en victoria si no vuelves a recibir del aceite del espíritu que encienda una vez más la llama de tu lámpara. Tus fuerzas no alcanzan, no importa lo inteligente que seas, la experiencia que tengas, o los años que tengas en el camino de la fe. Para caminar en santidad, para que tu lámpara brille, para que le sirvas por poder, para que des un fruto abundante, debes volver a ser lleno del Espíritu.
“Todo tiene su momento oportuno; hay un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo:
un tiempo para nacer, y un tiempo para morir;
un tiempo para plantar, y un tiempo para cosechar;
un tiempo para matar, y un tiempo para sanar;”Todo tiene su momento oportuno; hay un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo:
un tiempo para nacer, y un tiempo para morir;
un tiempo para plantar, y un tiempo para cosechar;
un tiempo para matar, y un tiempo para sanar;”Todo tiene su momento oportuno; hay un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo:
un tiempo para nacer, y un tiempo para morir;
un tiempo para plantar, y un tiempo para cosechar;
un tiempo para matar, y un tiempo para sanar;